Estudiando la ruta

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Expedición Licancabur

jueves, 23 de septiembre de 2010

El Señor del Altiplano


Mucho nos habían hablado, mucho habíamos investigado, leído, etc, etc. Ya llegaba el día en que nos atrevíamos a pedirle permiso al Señor del Altiplano para encaramarnos en sus faldas y silenciosos intentar llegar hasta su cumbre.

Ya llevábamos 3 días adaptándonos a la altura en el hermoso refugio de Laguna Blanca. Habíamos hecho trekking hacia el Juriques, habíamos rodeado la laguna, tomado fotos a la Parinas, gaviotas y varias aves más que hay en los alrededores. Ahora tocaba el turno de desafiar nuestros límites. Para la gran mayoría del grupo era nuestra máxima cota alcanzada, habían un par que ya habían estado sobre los 5 mil en otras ocasiones.

El despertar fue madrugador y sin contemplaciones. A las 2 AM ya estábamos en pié y luego de un buen desayuno a las 3 AM en punto estábamos saliendo del refugio, en el vehículo de don Macario, hacia la base del cerro a 4600 mts aprox. Nadie podría negar que estabamos nerviosos, se sentía como por la mente de cada uno pasaban todos esos momentos de preparación, de reuniones, de discusioones, en fín, era el momento cúlmine de meses de preparación.

El comienzo del trekking fue algo lento. Costaba entrar en calor, pero no había viento ni mucho frío como para pasar inconvenientes. "Paso a pasito, lento, pero seguro" era la frase de don Macario, quien nos daba confianza de que sería una jornada gloriosa. La marcha se mantuvo sin inconvenientes hasta cuando comenzó a salir el sol. Poco a poco fuimos capaces de distinguir el paisaje, ver Laguna Blanca y ahora también Laguna verde, su hermana gemela.

Lagunas al amanecer.
El grupo se iba separando poco a poco. La altura (ya estábamos sobre los 5 mil metros) iba menguando el ánimo del grupo y comenzaban a dejar la lucha consigo mismos por llegar a la cumbre.

Amanece en el Licancabur

A 5200 mts.
Como aún quedaba bastante camino y el tiempo se nos venía encima, decido apurar el paso, pero sin embargo las detenciones se hacían mas largas para reunir a todo el grupo. Ya habíamos superado los 5500 mts. y la hora nos pisaba los talones. Don Macario nos había puesto un límite (12 PM) que ya habíamos superado por lo que corriamos el riesgo de bajarnos sin la cumbre.

Llegando a los 5700 mts.
Ya no había margen de error. Fidelina me alcanza, viene bien y puede llevar un buen ritmo para alcanzar la cumbre. Le paso mi cámara, la bandera y se va junto a don Macario, en el intento al límite de la hora para poder llegar a la cumbre. Una lágrima cae por mi mejilla y cuando el GPS marcaba los 5712 veo que me será imposible alcanzarlos por lo que miro a mi grupo y decido bajar con ellos.
A las 14.15 hrs. Fide, nuestro grupo y nuestro Club Andino Nevados de Chillán alcanzan los 5916 mts del volcán Licancabur. El objetivo estaba ahí, cumplido.

5.916 msnm

Club Andino Nevados de Chillán en la cumbre del volcán Licancabur
Don Macario en la cumbre con el logo de la expedición.

Luego del descenso vienieron los abrazos y la alegría. Sí, había sido cansador, pero estabamos ahí, demostrándoles a todos que si se podía, que nuestro grupo lograría conseguir el objetivo y por sobre todo que es necesario correr riesgos, que si  queremos conseguir grandes metas hay que atreverse a hacer aquello que nos da miedo y por sobre todo no olvidar nunca que el trabajo en equipo es el que nos permitió llegar a la cumbre.

Grupo Expedición Bicentenario Licancabur 2010.

1 comentario:

Unknown dijo...

me encanto su relato =)